Los momentos más especiales de nuestra vida vienen marcados por recuerdos en los que nuestra madre está presente.

Cuando nos llevaba al parque si nos portábamos bien, dormir 5 minutillos más…nos ha preparado nuestro plato favorito, nos ha escuchado y ha sufrido con nosotros cuando hemos tenido algún problema.

¡Esa es nuestra madre! La verdadera jefa de la casa. La que siempre nos regañaba y a la que nunca le faltaba razón.

Lo han dado todo sin esperar nada a cambio, algo que no hemos valorado hasta que hemos sido adultos o hemos tenido hijos.

Nunca podremos agradecer todo lo que nuestra madre ha hecho por nosotros, pero si podemos tener gestos que la hagan sentirse la mejor madre del mundo.

En mi opinión el día de la madre no es un día para regalar algo material. Sino un simple recordatorio de que han estado, están o estarán ahí siempre. Algo que podemos agradecer con pequeños gestos que la hagan sentir bien:

Pasa todo el tiempo que puedas con ella. Aprovechad para hacer juntas alguna afición que compartáis.

Ayúdala. El día a día nos absorbe de una manera que a veces olvidamos que nos necesitan.

Ten un detalle. Hoy, mañana o cuando sea. Siempre es buen momento para sorprenderla.

Podemos regalarle una experiencia, bienestar y recuerdos. Nosotros en estos días hemos contribuido al cuidado de muchas madres ☺ y seguiremos haciéndolo en los próximos días ¡Habéis sido much@s los que habéis optado por regalar belleza y juventud!

¿¿Qué?? ¿No habéis tenido ningún detalle con vuestra madre?

Todavía estáis a tiempo, porque ellas no son madre un día al año y el día de la madre no es solo un día.